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Por qué apagar y prender el aire todo el día sale más caro que dejarlo encendido


Una creencia muy común que en realidad puede estar disparando tu recibo de luz cada mes.

Si trabajas en una oficina o tienes un negocio en Monterrey, seguramente has escuchado esto: "Apaga el aire cuando salgas aunque sea 20 minutos, para ahorrar luz."

Tiene lógica a primera vista. Si el equipo no está encendido, no consume. Pero la realidad del funcionamiento de un sistema de aire acondicionado es un poco más complicada — y entenderla puede hacerte ahorrar dinero real cada mes.

El momento más caro: el arranque

Cuando un aire acondicionado arranca desde cero — especialmente en pleno verano en Monterrey, con 40 °C afuera — tiene que trabajar al máximo para bajar la temperatura del espacio desde cero. En ese proceso inicial, el compresor consume hasta 3 veces más energía que cuando ya está en temperatura y solo la mantiene.

Piénsalo así: es como intentar enfriar una olla de agua hirviendo vs. mantener tibia una que ya está fría. El segundo escenario requiere mucho menos esfuerzo.

🌡️ Dato clave: en Monterrey, con temperaturas de 40–44 °C en verano, un espacio sin clima puede calentarse hasta 10 °C en solo 15–20 minutos. Cuando vuelves a encender el equipo, el compresor trabaja a máxima potencia durante 30–45 minutos para recuperar la temperatura — consumiendo mucho más que si simplemente lo hubiera mantenido.

¿Qué pasa cuando apagas y prendes seguido?

Cada vez que apagas el aire y lo vuelves a encender, ocurren dos cosas malas al mismo tiempo:

  • Pico de consumo eléctrico: el arranque del compresor jala una corriente muy alta por varios minutos. Si esto ocurre varias veces al día, esos picos se acumulan en tu recibo.

  • Desgaste acelerado del compresor: los arranques frecuentes son los momentos de mayor estrés mecánico en el equipo. Un compresor que arranca 10 veces al día envejece mucho más rápido que uno que arranca 2 veces y mantiene temperatura.

❌ Apagar y prender seguido

+35%

más consumo eléctrico en arranques repetidos

✅ Mantener temperatura

−35%

menos consumo al operar en modo de mantenimiento

Entonces, ¿nunca debo apagarlo?

No es eso. La clave está en cuánto tiempo va a estar apagado:

  • Menos de 1 hora: es más eficiente subirle un par de grados al termostato (por ejemplo de 22 °C a 25 °C) en lugar de apagarlo. El equipo descansa un poco pero no tiene que trabajar al máximo cuando regresas.

  • 1 a 3 horas: depende de qué tan bien aislado está el espacio. En oficinas bien selladas puede convenir dejarlo en modo ahorro; en espacios con muchas ventanas o mal aislados, el calor entra tan rápido que igualmente gastará mucho al volver a arrancar.

  • Más de 3 horas o de noche: aquí sí conviene apagarlo completamente. El ahorro supera con creces el costo del arranque posterior.

Regla práctica: si vas a estar fuera menos de una hora, no apagues — sube el termostato. Si vas a estar fuera más de dos horas, apágalo. Y si tienes un sistema de automatización (BMS o termostato programable), deja que él tome esa decisión automáticamente.

El termostato es tu mejor aliado

El error más común no es dejar el aire encendido — es dejarlo en 18 °C todo el día porque "así enfría más rápido". Eso no es cierto: un aire acondicionado no enfría más rápido porque le pongas una temperatura más baja. Enfría a la misma velocidad, pero trabaja más tiempo (y gasta más) para alcanzar esa temperatura innecesariamente baja.

La temperatura de confort recomendada por ASHRAE para espacios de trabajo es 23–24 °C. Cada grado que bajas del setpoint representa aproximadamente un 6–8 % más de consumo eléctrico.

💡 Ejemplo real: una oficina en Monterrey con 5 minisplits operando a 18 °C en lugar de 24 °C está gastando entre 36 % y 48 % más de electricidad — todos los días — sin ningún beneficio adicional de confort.

¿Y si tengo muchos equipos en mi negocio?

En instalaciones con múltiples unidades — oficinas, naves industriales, plazas comerciales — el impacto de arranques frecuentes y setpoints incorrectos se multiplica. Aquí es donde un sistema de automatización (BMS) hace una diferencia real: programa automáticamente los horarios de encendido, ajusta los setpoints según la ocupación real del espacio y evita que alguien deje el aire a 16 °C un viernes por la tarde.

En proyectos que hemos ejecutado en Monterrey, solo corregir los setpoints y los horarios de operación — sin cambiar ningún equipo — ha generado ahorros de entre el 15 % y el 25 % en la factura eléctrica mensual.

En resumen

  • Apagar y prender el aire frecuentemente no ahorra — al contrario, genera picos de consumo y desgasta el equipo.

  • Para ausencias cortas (menos de 1 hora), sube el termostato en lugar de apagar.

  • La temperatura ideal de confort es 23–24 °C, no 18 °C.

  • Cada grado innecesario hacia abajo representa 6–8 % más en tu recibo de luz.

  • Un sistema de automatización elimina el error humano y optimiza el consumo de forma automática.

 
 
 

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